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7 de marzo de 2008

¿Cómo redistribuir la riqueza?

La semana pasada asistí a una charla-debate en la que exponía el Licenciado Daniel Wolovick, economista y profesor titular en la Facultad de Ciencias Económicas [UNC]. El tema de su exposición era el siguiente:

Situación Internacional:
¿Las condiciones mundiales son una bendición para Sudamérica?
¿Puede ser perjudicial el aumento de los ingresos de un país?

Fue una exposición interesante, que comenzó con una descripción básica del contexto mundial y latinoamericano para ir profundizando sobre distintos procesos y estrategias actuales.

A pesar de que no era el eje de la exposición, lo que más me interesó fue su mensaje sobre la redistribución de la riqueza. Este tema, al escapar a los límites de la exposición, fue tratado sin demasiada profundidad. En esta entrada, voy a tratar de ampliar cada uno de los mecanismos en base a un trabajo de investigación y lectura previa.

Los tres mecanismos para una mejor redistribución de la riqueza que se deducían de la exposición de Wolovick son:

Incremento del salario mínimo. Según explicaba Wolovick, a pesar de lo que uno puede llegar a pensar a priori, esta medida no siempre es progresista. Esto se debe a que los márgenes de ganancias de las grandes empresas son mayores a los de las pequeñas y medianas empresas [Pymes]. Por lo tanto, el porcentaje que representan los gastos en salario en cuanto a los ingresos totales de una empresa es mayor para una Pyme. Al elevar el salario mínimo, las pequeñas y medianas empresas están en peores condiciones de afrontar un mayor gasto en salarios, y esta medida termina favoreciendo a las grandes empresas.

Además, esta medida podría no ser efectiva. Resulta lógico que, ante un incremento de los salarios, los empresarios, para conservar los anteriores márgenes de ganancias, trasladen inmediatamente este aumento al precio final del producto. Esto generaría una espiral inflacionaria, que tanto monetaristas y keynesianos definen como algo natural [1] [2], pero que podría evitarse con una legislación que prohíba a los empresarios un aumento excesivo de precios y la actuación de organismos de control que fijen multas elevadas en los casos de incumplimiento.

Sin embargo, aún en caso de ser efectiva, terminaría favoreciendo a los grandes capitales y a las empresas multinacionales, en detrimento de las empresas nacionales y los pequeños productores.

Reforma impositiva. Es decir, realizando una reforma integral del sistema tributario en la que predominen los impuestos progresivos sobre los regresivos y los neutros o planos. [3]

Citando a Manuel Ramírez Gómez y Danielken Molina: [4]

Por progresividad se entiende que los hogares con ingresos altos destinan una mayor parte del ingreso al pago del gravamen que los hogares con ingresos bajos. A su vez, por regresividad se entiende que los hogares con ingresos bajos destinan una mayor parte de su ingreso al pago del gravamen en comparación con los hogares con ingresos superiores. Por neutralidad se entiende que los hogares destinan la misma proporción del ingreso al pago del gravamen.

La efectividad de la política fiscal en cuanto a la distribución de la riqueza se puede comprobar mediante este gráfico: [5]


[El Coeficiente de Concentración de Gini (CG) es uno de los índices más utilizados en el estudio de la desigualdad. Consiste en un número entre 0 y 1, en donde 0 se corresponde con la perfecta igualdad y 1 se corresponde con la perfecta desigualdad] [6]

Reformando el sistema impositivo para dotarlo de mayor progresividad, los coeficientes de Gini post-fiscal serían incluso menores.

Incentivos a la industria nacional, en particular a las pequeñas y medianas empresas.

La estadística confirma que las Pymes tienen una importancia extraordinaria en la creación de empleos. En Brasil, entre 1995 y 2002, el 97% de los nuevos empleos fueron generados por Pymes [7], mientras que en Argentina, para los años 2003 y 2004, este porcentaje se ubicó en el 92,7% [8].

Mediante incentivos a las Pymes se lograría, además, una mayor capacidad de competir contra los oligopolios existentes en Argentina.

Como se señala en el blog Comentarios económicos: [9]

los precios [...] aumentan, principalmente, porque no hay competencia. Las primeras cien empresas acaparan el 48 por ciento de la producción industrial. De ese total, el 60 por ciento lo elaboran empresas extranjeras. [...] Cada producto lo fabrican sólo dos o tres empresas, que fácilmente se cartelizan, DIVIDIÉNDOSE EL MERCADO EN VEZ DE COMPETIR.

Este cuadro muestra la preocupante concentración en los distintos rubros: [10]


Esta concentración económica por parte de las grandes empresas genera una serie de estrategias que tienden a eliminar la competencia: [11]

Hay diversas maneras en que una gran empresa puede desplazar a una pequeña para quedarse con su porción de mercado. Tiene la posibilidad de vender más barato en la zona de mayor influencia de esa pyme (generalmente las pequeñas empresas concentran su potencial en una zona geográfica), puede presionar a los clientes para que no le compren bajo amenaza de no venderle sus productos o de restarles beneficios, o incluso puede presionar a sus proveedores de insumos para que no le vendan. Tanto puede alcanzar su poder que son usuales esas prácticas. Sólo el Estado puede frenarlas utilizando la ley de abuso de posición dominante, que prohíbe esas maniobras.

Por lo tanto, los incentivos a la industria nacional deben estar acompañados por una legislación antimonopólica y organismos de control eficientes [similar a lo mencionado en el punto de incremento del salario mínimo].

Por último, hay que señalar que el gobierno kirchnerista tiene políticas ambivalentes con respecto al tema. Si bien ha creado programas de asistencia a las pequeñas y medianas empresas [12], las políticas de acuerdo de precios [mediante negociación con las grandes empresas, generalmente subsidiadas] terminan destruyendo la competencia y favoreciendo el proceso de concentración y de formación de oligopolios.

Así lo reconoce la diputada kirchnerista Mercedes Marcó del Pont, quien también hace referencia a la existencia de una legislación antimonopólica pero la ineficiencia de los organismos de control para aplicarla: [13]

Lamentablemente, el área de Defensa de la Competencia se desarticuló hace años y nadie volvió a ponerlo en funcionamiento. Las leyes para controlar a estas compañías están. Lo que no está bien constituido es el organismo de control para que se cumplan. Para realizar un trabajo como el que hace falta son necesarios equipos y presupuesto. Es decir, decisión política. Es obvio que ante semejante concentración, sólo puede actuar el Estado. Este gobierno ya demostró su compromiso de inmiscuirse y regular en otras ocasiones, no veo por qué no va a hacerlo en este caso. Las políticas de precios arreglando con determinados formadores de precios determinó la paradoja de que esos precios le quitan mercado a las pymes, que están con menor capacidad financiera y que tienen una situación de flujo diario más comprometida. Quizá no se está evaluando bien la importancia de estos grandes oligopolios en los aumentos de precios de los últimos tiempos.


Notas:

[1] Se explica en el quinto y sexto párrafo de Las causas de la inflación. Manual básico de Economía EMVI. Escrito por el Dr. Juan Carlos Martínez Coll.

[2] Recomiendo leer el tercer párrafo de Elevar el salario mínimo. La Insignia. Escrito por Juan Francisco Martín Seco.

[3] Impuestos progresivos y regresivos. Wikipedia.

[4] Ver página 41 de Distributive Effects of the Value Added Tax on Household Consumption in Colombia: A Nonparametric Estimation. Estudio de Manuel Ramírez Gómez y Danielken Molina.

[5] Gráfico de la página 20 de Progresividad de los impuestos. Facultad de Ciencias Económicas. Universidad Nacional de La Plata.

[6] Coeficiente de Gini. Wikipedia.

[7] Receta brasileña para pymes. CPC Mercosur.

[8] Las Pymes crearon el 93% del empleo en los últimos dos años. Red CAME.

[9] En la Argentina el mercado no existe. Comentarios económicos.

[10] Gráfico de Y el mango... monopolios y concentración económica en Argentina. IADE. Escrito por Roberto Navarro.

[11] Y el mango... monopolios y concentración económica en Argentina. IADE. Escrito por Roberto Navarro.

[12] Incentivos a la industria. Suplemento Cash. Página 12. Escrito por Mariana Narda.

[13] Y el mango... monopolios y concentración económica en Argentina. IADE. Escrito por Roberto Navarro.