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7 de abril de 2010

Cuba: única economía del mundo que ha alcanzado el desarrollo sostenible



La gráfica es clara. Evalúa dos índices: el Índice de Desarrollo Humano [1], medido por las Naciones Unidas, y el nivel de consumo de un pais, medido según la huella ecológica [2] calculada por Wackernagel.

Las Naciones Unidas clasifican a un país como de alto desarrollo humano si su IDH es mayor a 0,800. En estos países se cumplen de manera adecuada los tres parámetros (vida larga y saludable, educación y nivel de vida digno) para un amplio sector de la población.

Por otra parte, de acuerdo a las condiciones para un desarrollo sostenible [3], que indica que ningún recurso renovable debe utilizarse a un ritmo superior al de su generación, son países sustentables aquellos que necesitan como máximo un planeta Tierra en caso de generalizarse su patrón de consumo al resto del mundo.

Si analizamos el gráfico, podemos encontrar que existen países con muy alto desarrollo humano [Europa Occidental, Estados Unidos, etc.], pero que no son sustentables con respecto a los recursos naturales, por lo que necesariamente requieren la existencia de países pobres con menor capacidad de consumo y / o de un desequilibrio temporal en el que la demanda sea superior a la biocapacidad [4].

Por otro lado, encontramos países de menor consumo que poseen una huella ecológica aceptable, pero con índices de desarrollo humano medios (~ 0,700), bajos (~ 0,500) y muy bajos (~ 0,300). Si bien el desarrollo de estos países es respetuoso con el medio ambiente, no puede garantizar a su población el acceso a la salud y educación y un nivel de vida digno.

Encontramos que sólo un país pudo obtener un alto Índice de Desarrollo Humano combinado con una economía responsable desde el punto de vista ambiental: Cuba. En otras palabras, Cuba es la única economía del mundo que ha alcanzado el desarrollo sostenible [5]. Esta realidad constituye una respuesta a los economistas que denuncian la falta de competitividad de las economías socialistas, pero que omiten la dilapidación de los recursos naturales y los efectos sobre el medio ambiente por parte de las grandes economías capitalistas [6] [7].


Notas:

[1] El IDH es un indicador estadístico que se basa en tres parámetros: el acceso y cobertura de la salud, el acceso y cobertura de la educación, y el nivel de vida en términos económicos (según el PBI per cápita).

[2] La huella ecológica es un indicador que incorpora las variables ambientales al calcular la cantidad de planetas Tierra que serían necesarios si el nivel de consumo de un país o región se generalizara a todo el mundo.

[3] En el Informe de la Comisión Brundtland se determina que el objetivo del desarrollo sostenible es "satisfacer las necesidades de las generaciones presentes sin comprometer las posibilidades de las del futuro para atender sus propias necesidades".

[4] De hecho, suceden ambas cosas: por un lado, la existencia de desigualdades entre países centrales y países periféricos del capitalismo y, por el otro, una demanda de recursos que desde 1988 es superior a la biocapacidad.

[5] Logro que ha sido reconocido por la organización ecologista WWF [ver noticia].

[6] Básicamente, siguen fundamentando el modelo de desarrollo dominante:

<< • Los hombres estamos fuera de la naturaleza y no nos afectan sus leyes.

• El éxito de la humanidad se basa en el control y el dominio de la naturaleza.

• La Tierra tiene una ilimitada cantidad de recursos a disposición de los humanos. >>

Si les interesa conocer más sobre modelos de desarrollo, desarrollo dominante y desarrollo sostenible, pueden bajarse un trabajo que armamos para la Facultad a partir de varias fuentes: Tecnología, Desarrollo y Medio Ambiente [.doc | 162 kb].

[7] En los primeros tres minutos de este video [Documental Surplus], Fidel Castro denuncia las consecuencias medioambientales del consumismo y reclama por una distribución más justa de la riqueza. Se trata de extractos de dos discursos: en la Conferencia Mundial sobre el desarrollo sostenible en los pequeños estados insulares en desarrollo [1994] y en la Conferencia Internacional sobre el Financiamiento para el Desarrollo [2002].