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9 de septiembre de 2011

¿De qué hablamos cuando hablamos de profundizar el modelo?

¿Qué es profundizar el modelo? ¿De qué hablamos cuando hablamos de profundizar el modelo? ¿Cuáles son las materias pendientes? ¿Qué medidas concretas anhelo que se lleven a cabo para seguir construyendo una Argentina mejor, más justa e inclusiva? Seguramente me voy a olvidar de muchas, pero algunas serían:

Plan Nacional de Alfabetización, para bajar los índices de analfabetismo a un máximo de 4% en todas las provincias y regiones del país. De este modo, lograríamos que Argentina sea declarada por la UNESCO (ONU) como Territorio Libre de Analfabetismo, siguiendo los pasos de Cuba (1961), Venezuela (2005), Bolivia (2008), Ecuador (2009), y Nicaragua (2009). Se podría utilizar el mismo método de alfabetización que utilizaron estos países latinoamericanos (el método cubano “Yo sí puedo”, premiado por la UNESCO) y, con decisión política, podríamos bajar enormemente los índices de analfabetismo en menos de un año. [Argentina es un país con altos índices de alfabetización, pero en algunas provincias persiste el analfabetismo: por ejemplo, en Chaco, con un 8%].

• Aprobar el reparto del 10% de las ganancias empresarias a los trabajadores. Sobre todo porque, además de ser una medida de redistribución de la riqueza, permitiría a los trabajadores fiscalizar las cuentas de las empresas, detectar evasiones impositivas e irregularidades, etc. Sería entonces también un paso gigantesco en contra de la evasión y a favor de la transparencia en las cuentas.

• Realizar algo similar a la “Misión Mercal” de Venezuela, programa por el cual se distribuyen alimentos a bajo costo en miles de unidades comerciales. Claramente se trataría de una medida de redistribución de la riqueza, y en el caso argentino se podría tratar de llegar a un acuerdo con quioscos y almacenes de barrios carenciados. Además, como en Venezuela, el Estado también se encargaría de la compra de dichos alimentos, privilegiando a pequeños productores y fortaleciendo las economías regionales.

Estatizar los recursos estratégicos como el petróleo, o bien crear una fuerte compañía estatal que se dedique a explorar nuevos yacimientos y explotarlos, al estilo Petrobras de Brasil. Es bien sabido que nuestras reservas petroleras probadas son cada vez menores, que cada vez se importa más combustible y se exporta menos, etc. Y como el precio internacional del petróleo va a tender a aumentar a medida que haya más escasez (ya pasamos el Pico de Hubbert a nivel mundial), es indispensable que sea el Estado el que controle dicho recurso.

• Aplicar mayores gravámenes a la minería. Es absurdo que se estén llevando tanta riqueza del país pagando alrededor de 2% de regalías. Además, los precios internacionales de algunos minerales también están por las nubes. Si el recientemente electo Ollanta Humala en Perú pudo aplicar un gravamen extra a las mineras por una cifra superior a los mil millones de dólares, acá podemos intentar, de la misma manera, aumentar los gravámenes -hoy bajísimos-.

• Aplicar mayores controles a las leyes referidas a protección de bosques y montes nativos. Cada vez se desmonta más para sembrar soja, y es una realidad que impacta terriblemente en el medio ambiente.

Segmentar los subsidios a la energía (electricidad y gas). En el ámbito residencial, no puede ser que se subsidie a los sectores altos y de clase media, que bien pueden pagar una tarifa sin subsidios. Los subsidios deben aplicarse únicamente a las familias que los necesitan. Esto se podría hacer segmentando según ingresos familiares o, más fácilmente, según el consumo. En el ámbito industrial, se debería seguir subsidiando la energía a las PyMEs (para otorgar mayor competitividad), pero no así a las grandes empresas y mucho menos a las multinacionales.

• Tomar medidas para desalentar la fuga de capitales, que es uno de los principales problemas económicos. En el año 2008 se fugó un monto equivalente al 7% del PBI. Este año se estima que se fugarán 21.000 millones de dólares (cerca de un 5% del PBI). Si no se toman medidas, el advenimiento de la segunda etapa de la crisis internacional va a intensificar este problema, y va a traer consecuencias negativas en la economía y el empleo.

Estatizar los ferrocarriles y reconstruir la red ferroviaria. Esto abarataría el transporte a lo largo y ancho del país, y daría mayor competitividad a la economía. Además, significaría menor deterioro de las rutas (menores gastos de mantenimiento para el Estado) y un impacto económico y ambiental positivo (por el mucho menor uso de combustible en los trenes). Lamentablemente, lo veo de difícil aplicación por la alianza con Moyano, que controla el sindicato de camioneros.

• Realizar una reforma impositiva que dote al sistema de mayor progresividad (que los ricos paguen más y los pobres menos, proporcionalmente). Esto lo prometió Néstor Kirchner en su campaña en 2003, pero nunca se llevó a cabo. También es muy difícil que se lleve a cabo en el próximo período de Cristina porque se necesitan 2/3 de los votos en ambas cámaras, y contamos con una oposición que, en gran medida, se opone automáticamente a todo proyecto que venga del gobierno. Sería interesante, de todos modos, si podemos lograr algún acuerdo con el sector del “socialismo”, para ver si puede ser posible esta reforma, que también contribuiría a lograr una sociedad más justa e igualitaria.

1 comentarios:

Rafael Anderson Gonzales Mendoza dijo...

Uffff lo leo y pienso que si todo eso sucediera seria como una país de ensueño ... agrego que profundizar el modelo seria también seguir diversificando mas aun las exportaciones y acelerar el proceso de industrialización.